Vuelvo a la carga con el Project Life®

¡Buenos días! Soy Cris y como a veces soy muy mono-tema, voy a hablar una vez más de mi Project Life®.

Este es el quinto año que lo empiezo y por desgracia y para vergüenza torera mía absoluta, no lo he terminado NINGUN año :-(

Pero cada año voy completando poquito a poquito los anteriores, así que algún día los tendré todos hechos :-) Lo que hago es que cuando me digo a mí misma: hoy toca Project Life® , saco todos mis álbumes y los pongo en orden y abiertos por la última página que hice (bueno, por la última página que está consecutiva, es decir, que a lo mejor tengo hechas hasta la semana 18 y luego paso a la 30. Pues abro ese álbum por la semana 19). Y entonces empiezo desde la actualidad hacia el pasado haciendo una semana de cada año.

La semana pasada empecé mi Project Life® del 2017, así que hice la portada del 2017 y la primera semana que me faltaba del 2016 y del 2015 (no me dio para más, así que esta semana haré las que toquen del 2014 y 2013). Y cuando terminé mi portada, pensé en cuan diferentes eran mis álbumes y eché una ojeada a las portadas de los otros años y empecé a publicarlas en mi cuenta de Instagram por aquello de verlas todas juntas y qué efecto hacía. Y eso es lo que te voy a enseñar hoy: un viaje en el tiempo en mis PLs :-).

Mi primer Project Life® lo empecé en 2013, cuando estaba embarazada de Luz.

Lo hice en unas fundas de coleccionista de sellos tamaño A4. Eran unas fundas estupendas, tal vez hasta demasiado duras, pero eran de muy buena calidad y muy transparentes, pequeño fallo: solo había este modelo.

Mi Project Life® del 2014 ya lo empecé en las fundas de YoY Scrap. Y lo hice con las colecciones de tarjetas de YoY Scrap (mientras duraron) eran nuestros primeros diseños y eso se nota JAJAJA. Las fundas eran simplemente ¡LO MÁS! Material tan bueno como el de las anteriores y encima con diseños específicos para nosotras. Las adoré y las adoraré siempre, pero es cierto que, la tener los bolsillos un poco más estrechos para que se adaptaran a un álbum A4, era un rollo tener que andar adaptando todas las tarjetas comerciales…

Este último problema desapareció en mi Project Life® del 2015, ya que usé tarjetas digitales o bien recorté papeles de scrap, así que ahí me daba igual cortarlas de una u otra medida porque, a fin de cuentas, las tenía que cortar :-) .

En 2016 ya no fabricábamos estas fundas, así que tuve que buscarme la vida, siempre huyendo del formato 30×30 que me parece enorme. No sé ni como rellenarlo ni donde meter luego ese álbum… Pero el formato A5, que me encanta para casi cualquier otro proyecto de este tipo (December Daily por ejemplo) me quedaba pequeño para el Project Life®, así que decidí probar las fundas de 15×30. ME ENCANTA el formato PEEEEEEROOOOOO las fundas de Becky Higgins son una mierda podrida :-( mil veces!!! los bolsillos del medio no son iguales entre sí, de modo que me toca recortar un poco la tarjeta que quede pegada a los agujeros y la otra queda pequeña dentro de su funda y el plástico es tan finústico que se raja con mirarlo. Encima son tan cutres que como te descuides, el nombre de la marca se mete dentro del bolsillo de tu foto… puuffffffff cabreada de la muerte cuando después de gastarme un fortunón en fundas de plástico eran de esa calidad tan mediocre, pero ya las había comprado para dos años y además pasaron de mi completamente cuando protesté, así que no me quedó otra que usarlas… Aquí tienes la portada y contraportada.

Me gustó tanto la idea de hacer una portada así, que este año, para mi Project Life® he vuelto a repetir, solo que esta vez, en lugar de triángulos (como puedes ver era el logo de YoY) he usado círculos :-)

Y ya está!!! Seguro que a lo largo del año sigo hablándote de mi Project Life®, entre otras cosas para ver si así los termino todos de una vez!!! JAJAJAJA

¡Feliz semana! Cris